La corte española ordena a la familia Franco devolver mansión

Esta semana, un tribunal español ordenó a la familia de Francisco Franco que entregara las llaves de una mansión que, según dice, fue comprada ilegalmente por el dictador hace décadas.

La finca Pazo de Meiras, en el noroeste de Galicia, es una hermosa mansión histórica, que fue construida entre 1893 y 1907, la cual que fue utilizada por Franco como residencia de verano, y pertenece actualmente a seis de sus nietos.

Pero un tribunal de la ciudad gallega de La Coruña les ordenó que la entregaran a la propiedad estatal, confirmando una denuncia del gobierno español presentada el año pasado en la que se alegaba que la venta de la propiedad en 1941 fue «fraudulenta».

La familia siempre ha afirmado que la mansión es propiedad privada.

La Historia

La finca fue adquirida por una organización franquista durante la guerra civil (1936-1939) y posteriormente cedida al victorioso dictador, Francisco Franco, quien nació en Galicia.

Pero el tribunal se opuso a la donación en 1938 y posterior venta en 1941, al declararla «nula y sin valor», ya que fue cedida «al jefe de Estado y no a Francisco Franco personalmente».

También encontró que la venta era poco más que una «pretensión» dado que Franco no pagó nada por ella.

En consecuencia, el tribunal, ha ordenado a la familia de Franco  a entregar inmediatamente la propiedad sin ser compensada por los gastos que afirman haber incurrido para su mantenimiento.

«Al aceptar que la finca pertenece al estado, el juez también declaró nula la transferencia de la propiedad a los herederos de Franco» tras su muerte en 1975, según un comunicado judicial.

La familia ahora tiene 20 días para apelar la decisión del tribunal.

La ministra de Finanzas, María Jesús Montero, quien también es portavoz del gobierno, acogió con satisfacción el fallo.

«Es un patrimonio que pertenece al pueblo español y que tuvo que volver al pueblo español», dijo en rueda de prensa.

El gobierno «se toma en serio la recuperación de todos los activos que fueron robados ilegal o fraudulentamente al gobierno español y están en manos privadas», agregó.

En 2018, la Xunta de Galicia declaró la mansión del siglo XIX de «valor histórico y cultural», y ordenó a la familia que la abriera al público.

Pero se opusieron ferozmente a la medida, argumentando que era propiedad privada.

El fallo del miércoles es un nuevo revés para la familia Franco, que el año pasado no pudo detener la exhumación del dictador de un grandioso mausoleo católico cerca de Madrid.

Franco gobernó España con puño de hierro desde 1939 hasta su muerte en 1975 cuando fue enterrado en el interior de la vasta basílica del Valle de los Caídos, pero el pasado mes de octubre sus restos fueron trasladados a una discreta parcela familiar en el cementerio de El Pardo, en las afueras de Madrid.

El gobierno, al igual que lo haría un buen cerrajero, se toma en serio el resguardo de las propiedades, y trabaja para la recuperación de todos los activos que fueron robados ilegal o fraudulentamente al gobierno español y están en manos privadas.

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